Cuenta la leyenda, que una noche, una de las estrellas de las que relucen en el cielo le lloró a la luna y le declaró que sentía envidia de todo aquello que vivía en la tierra, y que deseaba abandonar el firmamento para convertirse en una flor.
La luna sintiéndose despechada, decidió vengarse enviándola al pico más alejado de la tierra que en ese momento diviso. Allí, la estrella bañada por la nieve se transformó en una hermosísima flor de pétalos blancos, que siempre estaría sola en lo alto de la montaña.


Es la llamada Edelweiss.


Su nombre científico es Leontopodium alpinum , y proviene del griego que significa ”pie de león de los Alpes”. Edelweiss significa Nobleza Blanca, y también llamada Flor de las Nieves. Es el Símbolo de la Protección de la Naturaleza, de la Inmortalidad y de la Pureza. Su otro nombre es Estrella de Plata. Se la considera un símbolo de valor y coraje. Su belleza y fortaleza han alimentado una leyenda viva que esconde ciertos misterios. La leyenda más extendida cuenta que los hombres que pretendían probar su amor tenían que subir a más de 2.000 metros para conseguir una y entregarla a su amada.
La flor edelweiss vive camuflada, y se esconde bajo la apariencia de una sola flor, cuando en realidad es un conjunto de diminutas florecillas que han evolucionado y crecen agrupadas para sobrevivir.
Los elementos centrales son de color amarillo, donde se agrupan flores tanto de género masculino como femenino, y lo que parecen pétalos blancos, en realidad, son estructuras de una abundante pilosidad blanca y flores de seis a nueve pétalos en forma de estrella, que la protegen durante su crecimiento.


Edelweiss… flor de las nieves, estrella de plata. Se dice que cogió su color del reflejo de la luna,  reflejo perfecto de una belleza extraña y sosegada, y de ahí conocida como la flor favorita de la famosa Sissí emperatriz de Austria.
Una flor de leyenda, la flor nacional de Suiza… unión entre mi tierra natal y mi país de adopción, la cual da significado y forma a la simbología y nombre de este proyecto empresarial.


Así nace Edelweiss Biocosmetics.


Basada en la fusión y correcta sinergia, de los aceites vegetales base bio empleados en sus sérums y manteca de karité, junto con un combinado de aceites esenciales seleccionados, exaltando y potenciando la fórmula final, a efectos de propiedades y aplicaciones, consiguiendo un efecto olfativo y un aroma, realmente agradable para los sentidos.
Gracias a la ausencia de ingredientes sintetizados en laboratorio y a su 100% de porcentaje en ingredientes naturales, a su o% de agua y a que no utilizan químicos ni materia prima refinada en su formulación, podemos hablar de productos con auténtico alimento y nutrición total para la piel.